Como seres "racionales" que somos, el entendimiento brinda una escalera al agujero negro en el que nos mantiene la ignorancia, el miedo, que en este contexto incluso pueden manejarse como sinónimos. Pero el miedo puede provocar dos tipos de reacciones, en las que se pueden dividir los seres humanos. Están los que se paralizan tanto que apenas si respiran, y poco a poco se vuelven esclavos del temor. Los otros, los que esperamos que sean mayoría, son a quienes el miedo los hace correr, avanzar, buscar cómo detener ese pánico que nos invade por culpa de lo ignoto y así, encontrar el conocimiento.
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20/3/20

Día Mundial del Teatro 2020


Instituto Internacional del Teatro (IIT o ITI)
Organización Mundial para las Artes Escénicas

Mensaje para el Día Mundial del Teatro 2020 por Sahid Nadeem.
27 de marzo.


EL TEATRO COMO SANTUARIO

Tengo el gran honor de escribir el mensaje del Día Mundial del Teatro 2020. Provoca un sentimiento de humildad, pero también de franca emoción, pensar que el teatro de Pakistán, y Pakistán mismo, han sido reconocidos por el Instituto Internacional del Teatro (ITI, por sus siglas en inglés), que es la asociación teatral más influyente y representativa, a nivel mundial, en nuestros tiempos. Este honor también se lo atribuyo a Madeeha Gauhar[1], ícono y fundadora del Teatro Ajoka,[2] además de mi compañera de vida, que partió de este mundo hace dos años. El equipo Ajoka ha tenido un camino largo y difícil, literalmente de la calle al teatro. Pero esa es la historia de muchos grupos de teatro, estoy seguro. Nunca es un inicio suave con viento en popa. Siempre es una lucha.

Vengo de un país predominantemente musulmán, que ha visto muchas dictaduras militares, la horrible embestida de los extremistas religiosos y tres guerras con nuestra vecina, India, con quien compartimos miles de años de historia y herencia. Hoy todavía vivimos con el temor de que se inicie una guerra frontal con nuestra nación hermana y vecina, que incluso podría ser nuclear, ya que ambos países ahora tienen estas armas.

A veces decimos en broma: "los malos tiempos son buenos tiempos para el teatro". No hay escasez de retos que enfrentar, contradicciones que exponer ni status quo que subvertir. Mi grupo de teatro, Ajoka, y yo hemos andado por esta cuerda floja por más de 36 años en este punto. Y ha sido en verdad una cuerda floja: mantener el balance entre divertimento y educación, entre buscar y aprender del pasado y prepararse para el futuro, entre libertad de expresión creativa y riesgosos enfrentamientos con la autoridad, entre la crítica social y el teatro financieramente viable, entre alcanzar a las masas y ser avant-garde. Se podría decir que el teatrista debe ser un prestidigitador, un mago.

En Pakistán existe una división clara entre lo sagrado y lo profano. En lo profano no hay lugar para cuestionamientos religiosos, mientras que en lo sagrado no hay posibilidad del debate abierto o de nuevas ideas. De hecho, el establishment conservador considera al arte y la cultura fuera de los límites de sus "juegos sagrados". Así que el camino para los artistas escénicos ha sido como una carrera de obstáculos. Primero tienen que mostrar sus credenciales de buenos musulmanes y ciudadanos, además de intentar demostrar que la danza, la música y el teatro están "permitidos" en el islam. Un gran número de observadores musulmanes se han vuelto, por lo tanto, reacios a abrazar las artes escénicas, incluso cuando elementos de la danza, la música y el teatro los rodean en su día a día. Y es entonces cuando nos topamos con una subcultura que tenía el potencial de llevar lo sagrado y lo profano al mismo escenario.

Durante el régimen militar de los 80 en Pakistán, Ajoka fue creado por un grupo de jóvenes artistas que retaban la dictadura mediante un teatro de disidencia social que intentaba ser políticamente audaz. Encontraron que sus sentimientos, su enojo, su angustia, eran expresados de forma increíble por un bardo sufí[3] que vivió 300 años atrás. Este era el gran poeta sufí Bulleh Shah.[4] Ajoka se dio cuenta de que podía hacer declaraciones políticamente explosivas a través de su poesía, retando a la corrupta autoridad política y a la intolerante institución religiosa. Las autoridades podían vetarnos o desaparecernos, pero no a un reverenciado y popular poeta sufí como Bulleh Shah. Descubrimos que su vida fue tan dramática y radical como su poesía, lo que en sus tiempos le ganó fetuas y ser desterrado. Entonces escribí "Bulha", una obra sobre la vida y lucha de Bulleh Shah. Bulha, como le dicen de cariño por todo el sur de Asia, proviene de una escuela de poetas sufíes punjabí que retaban sin temor la autoridad de los emperadores y los demagogos clericales a través de su poesía y su práctica. Ellos escribieron en el lenguaje de la gente y sobre las aspiraciones de las masas. En la música y la danza fue donde encontraron el vehículo para asociar directamente al hombre y a dios, pasando por alto, con desdén, a los intermediarios religiosos y explotadores. Ellos desafiaron el género y las divisiones de clase, y observaron al planeta con maravilla, como una manifestación del todopoderoso. El Concilio de Artes de Lahore rechazó el manuscrito con el argumento de que no era una obra sino una simple biografía. De todas formas, cuando la obra fue presentada en un lugar alternativo, el Instituto Goethe, el público vio, entendió y apreció el simbolismo en la vida y la poesía del poeta de la gente. Se pudieron identificar completamente con su vida y su tiempo y observaron los paralelismos con sus propias vidas y su propio tiempo.

Un nuevo tipo de teatro nació ese día en 2001. La música devota Qawwali[5], la danza sufí Dhamal[6] y la recitación poética inspiracional, incluso mediante el canto meditativo Zikir,[7] se volvieron parte de la obra. Un grupo de Sikhs,[8] que estaban en la ciudad para ir a una conferencia punjabí y se habían dejado caer para ver la obra, invadieron el escenario al final, lloraban, abrazaban y besaban a los actores. Estaban compartiendo el escenario por primera vez con punjabís musulmanes tras la partición de la India en 1947,[9] que resultó en la división de Punjab en líneas comunales. Bulleh Shah había sido tan querido por ellos como por los punjabís musulmanes, pues, para los sufíes, trasciende las divisiones religiosas o comunales.

Esta premier memorable fue seguida por la odisea india de Bulleh Shah. Iniciando con un tour por la parte Punjab de ese país, "Bulha" se presentó a lo largo y ancho de India, incluso en tiempos de graves tensiones entre los dos países y en lugares en donde el público no conocía una sola palabra punjabí, pero que amaron cada momento de la obra. Mientras las puertas para el diálogo político y la diplomacia eran cerradas una a una, las puertas de los salones de teatro y de los corazones del público indio permanecían bien abiertas. Durante el tour de Ajoka por la parte Punjab de la India en 2004, después de una recepción muy calurosa de la obra por un público rural de miles, un anciano se acercó hasta el actor que había interpretado el papel del gran sufí. El anciano estaba acompañado por un niño. "Mi nieto no se encuentra bien, ¿podría bendecirlo?". El actor se sorprendió y contesto: "Babaji,[10] no soy Bulleh Shah, solo soy un actor que interpreta el papel". El anciano empezó a llorar y rogó: "Por favor, bendice a mi nieto, sé que se recuperará si lo haces". Le sugerimos al actor que cumpliera el deseo del señor. El actor bendijo al jovencito. El anciano estaba satisfecho. Antes de irse, dijo estas palabras: "Hijo, no eres un actor, eres una reencarnación de Bulleh Shah, su Avatar".[11] De repente, se nos ocurrió un concepto completamente nuevo de teatro, donde el actor se convierte en la reencarnación del personaje que interpreta.

En 18 años de hacer tour con "Bulha", hemos notado una respuesta similar de un público aparentemente no iniciado, para quienes la puesta en escena no es solo un entretenimiento o una experiencia de estimulación intelectual, sino un encuentro espiritual conmovedor. De hecho, el actor con el rol del maestro sufí de Bulleh Shah fue tan profundamente influenciado por esta experiencia, que él mismo se convirtió en un poeta sufí y desde entonces ha publicado dos poemarios. Los que estuvieron envueltos en la producción, han compartido que cuando la presentación iniciaba, sentían que el espíritu de Bulle Shah estaba entre ellos y que el escenario se elevaba a un plano superior. Un estudioso de la India, cuando escribió sobre la obra, le dio el título de "Cuando el teatro se convierte en un santuario".

Yo soy una persona secular y mi interés en el sufismo es puramente cultural. Estoy más interesado en los aspectos performativos y artísticos de los poetas sufíes punjabís, a diferencia de mi público, que probablemente no sea extremista o fanático, sino gente con sinceras creencias religiosas. Explorar historias como la de Bulleh Shah, que existen en todas las culturas, puede convertirse en un puente entre nosotros, los creadores de teatro, y un público desconocido pero entusiasta. Juntos podemos descubrir las dimensiones espirituales del teatro y construir puentes entre el pasado y el presente, que nos lleven al futuro destinado para todas las comunidades, ya sean creyentes o no creyentes, actores o ancianos y sus nietos.

La razón por la que estoy compartiendo la historia de Bulleh Shah y nuestra exploración de una especie de teatro sufí, es porque mientras estamos en el escenario, a veces nos dejamos llevar por nuestra filosofía del teatro, por nuestro papel como precursores del cambio social, y al hacerlo dejamos atrás a gran parte de las masas. En nuestro compromiso con los desafíos del presente, nos privamos de las posibilidades de una experiencia espiritual profundamente conmovedora que el teatro puede proporcionar. En el mundo de hoy, donde la intolerancia, el odio y la violencia están en aumento, cada nación parece estar enfrentada a otra, los creyentes están luchando contra otros creyentes y las comunidades escupen odio hacia otras comunidades... y mientras tanto los niños mueren por malnutrición y las madres, durante el parto por la falta de atención médica oportuna y por las florecientes ideologías de odio. Nuestro planeta se está hundiendo cada vez más en una catástrofe climática y ya podemos oír las pezuñas de los cuatro jinetes del apocalipsis.[12] Necesitamos reponer nuestra fuerza espiritual; necesitamos luchar contra la apatía, el letargo, el pesimismo, la codicia y el desprecio por el mundo en que vivimos, por el planeta en el que vivimos. El teatro tiene un papel, un papel noble, debe dinamizar y hacer avanzar a la humanidad, ayudarla a levantarse antes de que caiga en un abismo. Puede convertir el escenario en un templo, el espacio de actuación, en algo sagrado.

En el sur de Asia, los artistas tocan con reverencia el escenario antes de pisarlo, una antigua tradición en la que lo espiritual y lo cultural estaban entrelazados. Es hora de recuperar esa relación simbiótica entre el artista y el público, el pasado y el futuro. Hacer teatro puede ser un acto sagrado y los actores pueden convertirse en los avatares de los roles que desempeñan. El teatro puede elevar el arte de actuar a un plano espiritual superior, porque tiene el potencial transformador de convertirse en un santuario y convertir a ese santuario en un espacio de actuación.



[1] Madeeha Gauhar (1956-2018): directora de teatro, actriz, feminista y fundadora del Teatro Ajoka, con un Máster en Teatro del Royal Holloway College de Londres y galardonada con la Medalla de Distinción del Gobierno de Pakistán y el Premio Príncipe Claus de los Países Bajos.
[2] Teatro Ajoka: creado en 1984. La palabra Ajoka significa "contemporáneo" en punjabí. Su repertorio incluye obras de teatro y temas como la tolerancia religiosa, la paz, la violencia de género y los derechos humanos.
[3] Sufismo: La tradición mística islámica que busca encontrar la verdad del amor divino a través de la experiencia personal directa de Dios, se hizo popular debido a su predicación de la fraternidad universal y la oposición a la rígida doctrina de las enseñanzas religiosas. La poesía sufí, representada principalmente en música, expresa la unión mística a través de las metáforas del amor profano.
[4] Bulleh Shah (1680-1757): un influyente poeta sufí punjabí, que escribió sobre temas filosóficos complejos en un lenguaje simple, fue un fuerte crítico de la ortodoxia religiosa y la élite gobernante, fue expulsado de la ciudad de Kasur, acusado de herejía y negado el entierro en el cementerio de la ciudad. Popular entre los cantantes devocionales y populares. Admirado a través de la división religiosa o geográfica.
[5] Qawwali: Poesía sufí devocional, presentada por grupos de cantantes (Qawwals), realizada originalmente en los santuarios sufíes, llevando a los oyentes a un estado de éxtasis.
[6] Dhamaal: Baile extático en los santuarios sufíes, generalmente en trompeta.
[7] Zikir: canto rítmico devocional, recitar oraciones para lograr la iluminación espiritual.
[8] Sikhs: Seguidores de la fe sikh, fundada en Punjab en el siglo XV por Guru Nanak.
[9] El estado musulmán de Pakistán fue excavado en una parte de la India en 1947, en medio de una matanza comunitaria sin precedentes y una migración masiva de la población.
[10] Babaji: Una expresión de respeto por un hombre mayor.
[11] Avatar: Reencarnación o manifestación en la Tierra de un maestro divino, según la cultura hindú.
[12] Los cuatro jinetes son descritos por Juan de Patmos en su libro Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento. En la mayoría de las interpretaciones, los cuatro jinetes son vistos como símbolos de Conquista, Guerra, Hambruna y Muerte, respectivamente.



Traducción por Casandra Ruiz.
Puedes consultar la versión original aquí.

11/5/19

Met Gala 2019, una crítica sencilla y diver


Ok, ya vi con calma la alfombra del Met Gala, los hombres que mejor fueron son Billy Porter, Ezra Miller y Jared Leto con un look a la Game of Thrones, wow.




Las mujeres también tiene lo suyo, hubo muchas buenas ideas, Cardi B me encantó por lo recargada que iba, iba muy de acuerdo con el tema elegido, era un edredón pero todas las costuras jugaban para definir y exagerar las líneas del cuerpo de Cardi. Very good.


Katy Perry se lo tomó muy literal y fue de candelabro, pero ella siempre se toma muy literal todo, además, encajaba perfecto en el tema y eso es lo importante, de las mejores en ese sentido, era para reírse y pasar un buen momento.



Otro tanto pasa con Janelle Monae vestida literalmente en un Picasso, una extravagancia excelente.


Celine Dion fue otro personaje muy camp, me parece que fue muy inspirada en la moda drag y estuvo de 100.



Un super sí a Lupita Nyongo, la falda casi me hace desistir pero los colores y el enfoque drag de arriba me atrajeron, son muy camp, y lo que me ganó fue el enorme abanico multicolor.



Lady Gaga fue un show en la pasarela y sólo eso ya es super camp, todos sus vestidos (y desvestidos) fueron geniales excepto el primero, el primero era elegante aunque no para esa gala, sin embargo, dentro del performance que realizó se entiende y me encanta.



Creo que la mayoría de las críticas negativas se dan porque mucha gente no entendió el tema camp de este año, que tiene que ver con romper las reglas de la moda, exagerar, reírse de sí mismo, jugar con los colores, la teatralidad y el artificio.





Casandra Ruiz

29/5/17

Sobre la danza

Leído en Facebook:

"Tal vez, si las piezas coreográficas eliminaran los temas se podrían realizar más movimientos maravillosos y acrobacias extremas sin la necesidad de simular profundidad, así los espectadores se sentirían menos confundidos u obligados a fingir "que el rey lleva ropa puesta" y si se proponen tocar temas cualquiera, habría intérpretes más preparados y espectadores más sorprendidos. Tal vez.

Pero no me hagan caso, yo solamente soy un humilde maestro de danza contemporánea."

Y yo pienso:

La danza es un arte en sí misma, la técnica depurada de cada movimiento es casi poesía, sin embargo, sin ya no un tema, sino una intencionalidad, todo arte se observa vacío... digo yo, que apenas si soy una observadora y ni a humilde maestra llego.



15/4/14

Sobre el artista plástico Milburgo Treviño y la Escuela Mexicana de Pintura

UNA OBRA MUY MEXICANA
LA E.M.P. SIEMPRE PRESENTE
Casandra Ruiz Caro







El hombre es apenas la mitad de sí mismo;
la otra mitad es su expresión.
Anónimo.







De un tiempo a la fecha, muchos artistas de la región se han decidido por una escuela más bien abstracta para expresarse, sobre todo en el Puerto de Veracruz. Usan esta técnica para expresarse a sí mismos y sus necesidades de una manera más formal, una manera que permita moldear aspectos diversos de la pintura en sí, sin que por ello tengan que concentrarse en algún aspecto figurativo. No así Milburgo Treviño Chávez, quién desde hace más de cincuenta años se ha decantado por un arte figurativo que está tremendamente influenciado por la Escuela Mexicana de Pintura y por el grabador José Guadalupe Posada.

Uno de los cuadros más famosos y grandes de Milburgo es el dedicado a Herón Proal. Este cuadro de 2 x 1.7 metros es ya un clásico, terminado en 1986.


Imagen 1: Treviño Chávez, Milburgo. Pintura dedicada a Herón Proal. Óleo sobre lienzo. 1986. Colección Fam. Ruiz Caro.

La obra de Milburgo ya ha dado vueltas por el mundo, dígase en la Galería de Arte Moderno en Colorado, Texas (1960), en la Tercera bienal de La Habana ‘89 y en la Europalia 93 de Bruselas, Bélgica, además de haber participado en la realización de un altar de muertos en Arequipa, Holanda, en 1996; aunque él mismo nos dice que su más interesante proyecto ha sido exponer en la Escuela Nacional de las Artes Plásticas de San Carlos en 1967, pues es el lugar donde estudiaron los grandes, incluyendo el que fue su maestro por algún tiempo, David Alfaro Siqueiros. Como este personaje, Milburgo también probó suerte con los murales, siendo asistente de tres murales realizados en la ciudad y puerto de Veracruz, dos de mosaicos y uno al fresco.

Durante sus primeros años, Milburgo muestra una obra clásica, con figuras concretas y una paleta más bien impresionista, como en su obra Patitos, de 1955, o Junto al mar, que ronda la misma época.

Imagen 2: Treviño Chávez, Milburgo. Patitos. Óleo sobre lienzo. 1955. Colección particular del autor.

Imagen 3: Treviño Chávez, Milburgo. Junto al mar. Óleo sobre lienzo. 1955. Colección particular del autor.

Posteriormente fue delineando su propio estilo, líneas sencillas y las meras insinuaciones de los rostros, como en el Códice Milbugo, dónde ya muestra su clásica paleta de colores vibrantes y, como él dice, “muy veracruzanos”.

Pero antes de que el códice fuera pensado, en 1986, tenemos el principio, una pintura donde ya muestra algunos de sus futuros rasgos. La Pintura dedicada a Herón Proal, que descansa en la casa/taller del artista.

Digo que es un justo seguidor de la Escuela Mexicana de Pintura porque su paleta en este cuadro en particular es muy parecida a la de los grandes. Sus rostros tienen la intención de parecerse a los del muy admirado Diego Rivera.

Imagen 4: Rivera, Diego.

Los rostros de la Pintura dedicada… son de gente pobre pero comprometida con los ideales de Proal. No en vano se muestra la siguiente dedicatoria al costado inferior derecho del cuadro:

El año de 1922. Recuerdo de el
compañero Herón Proal y los
inquilinos, íntimos amiguitos de él y malagradecidos
después de todos los sacrificios que él hizo por ellos.

El autor nos cuenta que cuando era chico tuvo el placer de conocer al dirigente, que le causó tal impresión que años después la culminaría en esta pintura.

Los colores que utiliza en las ropas de los personajes del cuadro son sencillos, claros, como aquellos que se necesitan para resistir los calurosos días veracruzanos. Amarillos, blancos, rosas muy suaves de los niños y jóvenes, contrastan con el color que algunas mujeres más recatadas llevan, sobre todo hacia el lado derecho de la obra, en donde una mujer joven con un vestido rosa oscuro cierra la composición. Atrás, al centro, alguien sostiene la bandera de México, mientras que a la izquierda y a la derecha se vislumbran las banderas de huelga rojinegras.

Herón Proal yace al centro de la imagen, aunque recargado un poco a la derecha, lleva sendas gafas de sol y pantalón y camisa blancos; una mujer detrás de él está poniendo el sombrero en su cabeza y en sus piernas descansan dos pequeñas niñas a las que ha dado el honor de estar junto a su héroe. La del lado derecho es Claudia, una pequeña que era vecina en el patio de vecindad donde vivía el maestro Milburgo, la otra es su ahijada Casandra (yoyito) cuando aún era un bebé. Estas pequeñas llegaron a ser tan importantes en su vida como lo sería el recuerdo de Herón y decidió plasmarlos a todos juntos.

También aprovecharía para meter en su pintura a otros personajes allegados a su vida, como lo es la madre de Casandra, a quién retrato con un vestido lila y de pie hacia la derecha de la pintura, y también al padre, quién se observa al fondo como un hombre sonrosado y de gran bigote. Además de su gran amigo, el llamado Chon Patraca, que entra al fondo a la izquierda de la pintura, hombre moreno y muy sonriente.

Las líneas son simples, aunque de trazo seguro, y resalta la mezcla de colores claros con otros más bien sobrios. Igual que en el movimiento, la pintura tiene hombres, mujeres y niños de toda raza o color y esto le da un rico distintivo, valga poner atención también a la anciana del lado izquierdo que, soportando el calor, está en la lucha junto con Herón.

Es interesante que la mayoría de los personajes que maneja sean femeninos, pues eso lo hará a lo largo de su obra y con pocas excepciones, como en Bañistas y el famoso Festín en Los pinos.

Imagen 5: Treviño Chávez, Milburgo. Bañistas. Óleo sobre fibracel. Colección particular del autor.

Imagen 6: Treviño Chavez, Milburgo. Festín en Los pinos. Temple al huevo sobre lienzo. 1996. Colección particular del autor.

Una de las características de la Escuela Mexicana es expresar a través de imágenes realistas las luchas o los acontecimientos importantes para México, esto es justamente lo que hace Milburgo, expresa la lucha de Proal, aunque en un momento de calma, un momento de una manifestación social que llevó a la creación de una organización con ese mismo nombre: Herón Proal.

El uso de símbolos nacionales también es clásico de la pintura mexicana, y vale la pena recalcar la bandera mexicana que muestra sus colores al fondo de la composición.

Además, por boca propia nos dice sus intereses: “Como artista, lo que me interesaría es dejar testimonio plástico de la cultura veracruzana pues a pesar de que en mi localidad habemos muchos pintores, soy el único en avocarme a esta tarea”.

En la revista Expresión Plástica, 35 artistas en Veracruz; publicada por el Instituto Veracruzano de Cultura y el Gobierno del Estado de Veracruz, observamos:

También dice Felipe Ehrenberg que Milburgo Treviño es el pintor de la luz jarocha. Estamos de acuerdo, pero agregamos que es el pintor de la luz cuando el sol está en el cenit. Y es que el artista logra captar el deslumbramiento que logra dicha luz no sólo en la mirada intrépida, sino en el mundo.

Este sentimiento realista del que dota a sus pinturas también permea a sus escritos, cuentos que más bien suenan a mini crónicas que realzan su contenido al ser contadas con la maestría de Milburgo Treviño Chávez. Como ejemplo tenemos el siguiente texto:

AUNQUE SEA A ÉSTE PELÓN ME LLEVO
Milburgo Treviño

Hoy me desperté muy temprano, se podía respirar el aire fresco después de la lluvia nocturna, los carros de pasaje aún no se acababan de lavar y escurría el lodo opacando la imagen de los pasajeros que seguramente aún iban saboreando la baba de toda la noche.
Uno que otro con un aliento alcohólico tan fuerte que el chofer los mandaba hasta los asientos de atrás, porque estando cerca del motor capaz que se incendian; una jovencita que según sus padres iba a la escuela pidió la parada y de una manera sigilosa se metió a un hotelucho de paso, pues entre las sombras de la entrada la esperaba seguramente su novio, que decepción, seguramente a esa hora comenzaba su clase de anatomía. Pero volviendo al camión, el chofer refunfuñaba el haberse tenido que levantar a las cinco de la mañana y salir como la mocha para tomar la ruta, pero se consolaba porque no llevaba dinero para dar el cambio a los pasajeros diciéndoles que cuando se bajaran les daría su cambio, cosa que aprovechaba para quedárselo, pues sabía que a los pasajeros adormitados se les olvidaría y es ganancia de pescadores.
De pronto tuvo que frenar como Dios le dio a entender ya que un ciclista se le atravesó. Los pasajeros casi salieron volando, unos echando madres, otros dando gracias a Dios por no haber sufrido ningún daño, pero sí despertaron de su aturdimiento. Uno de los niños comenzó a llorar, no faltó quien dijera: "¡Callen a ese chamaco chillón!", otro gritó que le dieran su pellejo; el chofer prendió la radio a todo volumen, el locutor anunciaba el último número de Los Tigres del Norte. Cuando el autobús llego al mercado comenzaron a bajar poco a poco. Una señora todavía iba rezando La magnífica, pues como no se la sabia completa repetía nada más la primera estrofa: "...santifica mi alma señor...". Ya pasaban cerca de dos horas desde que el chofer había arrancado el carro cuando sintió un calor muy fuerte que emanaba del motor. Una llama indicó que pronto el carro ardería. El hombre recopiló el poco dinero que llevaba y salió como alma que lleva el diablo dejando a los pasajeros que se las arreglaran como pudieran. El griterío llamó la atención de las personas que por ahí andaban y empezaron a mover baldes de agua y tierra. Los pasajeros ya habían abandonado el camión mientras el chofer corría despavorido con su bolsita de dinero.
Como en esta mi ciudad todo se toma a la ligera, una hora después llegó el carro de bomberos, a las dos horas llego la Cruz Roja, a las tres horas llego la Policía Municipal, que ni tardos ni perezosos levantaron al primer pendejo que pasaba por ahí acusándolo de haber sido el que provocó el incendio. El pobre protestó diciéndoles que no podía manejar porque tenía una pata de palo, pero igual lo golpearon hasta que confesó que era corredor de carreras de automóviles y por coraje, porque había perdido el gran premio mundial de automovilismo, había incendiado el camión; de lo que no se habían percatado los policías es que este pobre hombre tenía las manos tullidas por el reumatismo, pero como dice el cuento: Aunque sea a éste pelón me llevo.

FIN

Cuando Milburgo era pequeño, quedó prendado de una imagen del grabado de La Catrina, de José Guadalupe Posada, y desde entonces ha buscado el modo de hacer sus propias catrinas, pero es hace poco más de treinta años que comienza sus rubros también en la cartonería haciendo los altares de muertos que ahora lo caracterizan y que ya son obligados los días dos de noviembre en Veracruz.

Tiene esqueletos de muy variadas formas, algunos que se pueden comparar directamente con la famosa Catrina y otros que resaltan ese amor exacerbado que siente hacia su lugar de nacimiento, Veracruz.

Imagen 7: El autor Milburgo Treviño Chávez en su taller junto a su Catrina.

Imagen 8: El autor Milburgo Treviño Chávez en su taller junto a sus Jarochos.

Él siente un enorme compromiso social con Veracruz, un compromiso que queda de manifiesto con sus aseveraciones sobre cómo el Halloween ha venido mermando esta tradición antiquísima del día de muertos:

Nuestra tradición es muy distinta, nada tiene que ver con la norteamericana en donde los niños salen a pedir y si no les das te dan un susto. Para ellos es una fiesta de horror. Nosotros recibimos a nuestros difuntos para que gocen de nuestros sabores y olores, es otra sensibilidad distinta.

En noviembre del 2007 realizó su famoso altar en el World Trade Center de la ciudad y puerto de Veracruz, donde fue muy aclamado y en donde se ve claramente como utiliza a las calaveras para plasmar su “jarochismo”.

Imagen 9: Altar de muertos en el World Trade Center en Noviembre del 2007 por Milburgo Treviño Chávez.

Imagen 10: Altar de muertos en el World Trade Center en Noviembre del 2007 por Milburgo Treviño Chávez.





=)

Pueden encontrar el blog del artista AQUÍ.

23/9/13

Análisis de la canción Mudanzas desde una perspectiva feminista


Mudanzas que rompen cadenas
Casandra Ruiz Caro



Hoy voy a cambiar:
sacar a luz mi coraje,
entregarme a lo que creo
y ser siempre yo sin miedo…



Encontramos muchos temas dentro de las canciones, la mayoría son variantes de los valores universales como la amistad, la justicia, el deber, la verdad, pero sobre todo se privilegia al tema romántico en sus dos vertientes: amor y desamor. Sin embargo, no sólo el tema principal es importante, muchas canciones tienen un trasfondo cargado de significado que sin duda llega a enriquecer la interpretación de la canción. En México, como en todo el mundo, esta situación existe y, en el caso del asunto que nos concierne, existen muchas canciones que hablan de mujeres, sobre todo de la mujer abnegada que cae en el engaño del hombre o de la mujer que se somete al trato machista, pero también está el otro lado de la moneda, mujeres que cantan a su libertad y a sus derechos o la mujer que intenta desasirse de viejas cadenas y correr el velo de los tabúes. En los años sesenta y setenta, en Estados Unidos, se da toda una lucha por la *igualdad/equidad entre el hombre y la mujer, y esto repercutió en todo el mundo, México no sería una excepción.


En  la década de los 70, el Congreso Mexicano aprobó un decreto que incidía en la igualdad jurídica de la mujer, se cambia la Constitución el 18 de septiembre de 1974, haciendo cambios a los artículos 4°, 5°, 30° y 123°: ya no sólo el hombre tendría libertad de trabajo sino cualquier persona. Un año después ocurre la Primera Conferencia Mundial de la Ciudad de México, en el llamado Año de la Mujer, que se encamina al reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres y al intento de llegar a una igualdad con los varones, siendo su eje central la condición jurídica y social de las mujeres. Aquí se crean programas a largo y corto plazo como el de 1980, año en que se pretendía que hubiese toda una campaña de planificación familiar. También se crea el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW) y, en 1976, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM). Además, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es fundada por la ONU en 1979 y se ratifica en México el 18 de diciembre de 1980, publicándose en el Diario Oficial de la Federación el 9 de enero de 1981.

En este panorama político/social es que encontramos una de las canciones que se han vuelto ícono de la búsqueda de libertad de la mujer, me refiero a Mudanzas de Lolita de la Colina, que fue interpretada por primera vez en 1981 y llevada a la fama por Lupita D’Alessio. No creo que sea coincidencia que una mujer como la Leona Dormida haya llegado a encontrarse con esta letra, fue su forma de ser la que la llevó a identificarse con ella y a seleccionarla para sus conciertos.


 Lupita D’Alessio no fue el tipo sumiso que se buscaba en una mujer de buena familia por aquellos años en México, desde joven fue una mujer más bien irreflexiva. A los 17 años sufrió la pérdida de su hijo de veintiocho días, lo que le causó un trauma terrible y la llevó a refugiarse en las drogas. Más tarde, a los 24, sus amigos del espectáculo le dieron a conocer a fondo el amplio mundo de las drogas y ella quedó enganchada enseguida. Llegó a gastar, según cuenta ella, millones de dólares en drogas y hombres. No era una persona que gustara de dormir sola, pero sí que le gustaba llegar al altar, tanto que lo hizo con Jorge Vargas (siendo aún muy jovencita), con el futbolista chileno Carlos Reynoso, con el futbolista uruguayo Julio Canessa, con el músico César Gómez, con el argentino Jorge Ruiz “Sabú”, y con el modelo alemán Cristian Rossen. Su vida estuvo marcada por los escándalos y el mal trato con la prensa. Admirada, querida, odiada, criticada, pero siempre vigente, esa es Lupita D’Alessio.

A continuación presento la letra de la canción:



Hoy voy a cambiar:
revisar bien mis maletas 
y sacar mis sentimientos 
y resentimientos todos;
hacer limpieza al armario, 
borrar rencores de antaño y angustias 
que hubo en mi mente 
para no sufrir por cosas tan pequeñitas:
dejar de ser niña para ser mujer.


Hoy voy a cambiar:

 sacar a luz mi coraje,
entregarme a lo que creo 
y ser siempre yo sin miedo; 
bailar y cantar por habito,
y ver claro en vez de obscuro,
desarraigar mis secretos,
dejar de vivir si no es por vivir la vida 
que grita dentro de mí: ¡mi libertad!


Hoy voy a cambiar:

salir de dentro de mí
y no ser solo corazón.

Dejar y parar fracasos,

soltar los brazos y libertad
que oprimen mi razón,

volar libre con todos mis defectos

para poder rescatar mis derechos

y no cobrarle a la vida

caminos y decisiones.

Hoy quiero y debo cambiar:

dividirle al tiempo y sumarle al viento

todas las cosas que un día soñé conquistar.


Porque soy mujer como cualquiera:

con dudas y soluciones,
con defectos y virtudes,

con amor y desamor,

suave como gaviota
pero felina como una leona, 

tranquila y pacificadora

pero al mismo tiempo irreverente y revolucionaria,

feliz e infeliz idealista

y soñadora sumisa por condición
mas independiente por opinión;

porque soy mujer,

con todas las incoherencias
que nacen de mi fuerte sexo débil.


Hoy voy a cambiar:

revisar bien mis maletas 

y sacar mis sentimientos 
y resentimientos todos;
hacer limpieza al armario, 
borrar rencores de antaño y angustias 
que hubo en mi mente 
para no sufrir por cosas tan pequeñitas:
dejar de ser niña para ser mujer.



Ahora, en cuanto a la letra de la canción, Helene Cixous nos puede ser de utilidad con su contraposición del hombre (activo, cultura, esencia), con la mujer (pasivo, naturaleza, existencia). La canción habla de una mujer que planea cambiar, es decir, romper esta dicotomía y tener el derecho a decidir por sí misma si quiere pertenecer a uno u otro bando o incluso si desea combinarlos. Es esta capacidad de elección la que permea la letra, la mujer ha decidido y tal decisión recaerá sobre todo lo que es, o era.

Mi secretaria se equivocó al copiar las listas, 
el hombre debe ser atractivo, escultural y esencial ;-)

La canción dice “borrar rencores de antaño y angustias que hubo en mi mente para no sufrir por cosas tan pequeñitas”. Aquí aparece una de las tantas cláusulas que hay alrededor de las perfectas mujeres abnegadas, la mujer que no dice nada y que guarda todas sus molestias para ella misma; la mujer que conoce su lugar y que soporta todo en silencio, la mujer que ha sido hecha tan pequeñita por su amo que sufre por cosas igualmente insignificantes sin poder buscar un alivio. Las mujeres sufren en silencio, dice una de sus máximas.

Poco después encontramos esta cita: “dejar de ser niña para ser mujer”. La enunciante sigue en un estado infantil pero es más bien que sigue estando supeditada a otro. Primero estuvo subordinada al padre, no podía o no quería desobedecerlo; luego pasa a manos de un esposo que funge como padre, es decir, al cual está igualmente subordinada y que no le permite romper cadenas y superarse como mujer.

Otro segmento nos dice “dejar de vivir si no es por vivir la vida que grita dentro de mí: ¡mi libertad!”. Este fragmento es el grito de liberación, de soltar ataduras y dejar de vivir sin vivir realmente, sino hacerlo con todos los sentidos, derechos y obligaciones que guarda cualquier ser humano y no sólo una mujer.

Hoy voy a cambiar, salir de dentro de mí y no ser sólo corazón…” Este es el máximo ejemplo de la ruptura a la dicotomía que propone Cixous, la mujer ya no será sólo pasividad, naturaleza y existencia, ya no sólo será sentimiento sino que será actividad, será esencia, será…


La canción contiene una parte comentada, en la que se escucha: “porque soy mujer como cualquiera, con dudas y soluciones, con defectos y virtudes, con amor y desamor, suave como gaviota pero felina como una leona, tranquila y pacificadora pero al mismo tiempo irreverente y revolucionaria”. Es así que la canción nos muestra su definición de lo que es una mujer, ya no es la abnegada mujercita mexicana que nace como la paloma para el nido, ya no es la mujer que guarda su virginidad hasta el matrimonio por no romper el tabú, ya no hablamos de una mujer a la que se le atribuyen las responsabilidades de una criada, como diría Rosario Castellanos en Lección de cocina:

Se me atribuyen las responsabilidades y las tareas de una criada para todo. He de mantener la casa impecable, la ropa lista, el ritmo de la alimentación infalible. Pero no se me paga ningún sueldo, no se me concede un día libre a la semana, no puedo cambiar de amo. En mis ratos de ocio me transformo en una dama de sociedad que ofrece comidas y cenas a los amigos de su marido, que asiste a reuniones, que se abona a la ópera, que controla su peso, que renueva su guardarropa, que cuida la lozanía de su cutis, que se conserva atractiva, que está al tanto de los chismes, que se desvela y que madruga, que corre el riesgo mensual de la maternidad, que cree en las juntas nocturnas de ejecutivos, en los viajes de negocios y en la llegada de clientes imprevistos.

Se trata ahora de una mujer que piensa mal y acierta, que se revela física, sexual e intelectualmente, que busca ser bella por amor propio y que trabaja en lo que quiere y para lo que quiere. Ya no es la mujer descrita por Rosario Castellanos, pero aún no es la mujer perfecta a la que muchas aspiran, en primera porque no hay una mujer perfecta como tal, hay muchas, y cada modelo es diferente… ¿por qué no pensar que todas son perfectas? ¿Acaso porque aunque la enunciante habla de lo fuerte su sexo aún lo denomina “sexo débil”? Quién sabe, después de todo hay que recordar que en los ochentas la canción número uno decía: tú, la misma de ayer, la incondicional, la que NO ESPERA NADA.

Acéptalo, soy un mirrey con uniforme, cómo podrías resistirme.



=)

NOTAS
* Se maneja igualdad/equidad porque primero se utilizaba el primer concepto y más trde es que cambiaría al segundo.

FUENTES
  • Mudanzas. Versión electrónica. < http://www.musica.com>. Consultado el 1 de mayo de 2011.
  • Lupita D’Alessio, discografía. <http://www.untiempopararecordar.com>. Consultado el 1 de mayo de 2011.
  • Reformas a la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos en Materia de Equidad de Género. Seminario Internacional: Reformas Constitucionales y Equidad de Género. CEPAL. 2005.
  • Bernal Gómez, Beatriz. La mujer y el cambio constitucional en México: el decreto del 31 de diciembre de 1974. <http://www.bibliojuridica.org/libros/1/477/17.pdf>. Consultado el 30 de abril de 2011.