Como seres "racionales" que somos, el entendimiento brinda una escalera al agujero negro en el que nos mantiene la ignorancia, el miedo, que en este contexto incluso pueden manejarse como sinónimos. Pero el miedo puede provocar dos tipos de reacciones, en las que se pueden dividir los seres humanos. Están los que se paralizan tanto que apenas si respiran, y poco a poco se vuelven esclavos del temor. Los otros, los que esperamos que sean mayoría, son a quienes el miedo los hace correr, avanzar, buscar cómo detener ese pánico que nos invade por culpa de lo ignoto y así, encontrar el conocimiento.
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8/10/14

¿Qué ha pasado...?

¿Qué ha pasado con mi casa?
La han convertido en paja.
¿Qué ha pasado con mis calles?
Se volvieron el fuego de la pira.
¿Qué ha pasado con mi cuerpo?
Es quien recibe el calor.
¿Qué ha pasado con mi vida?
Acabó mordida por las llamas que asolan a los otros.

No acabo de entender la indiferencia,
indiferencia de mis padres, amigos;
mi propia indiferencia entre fingida
y obligada para olvidar por momentos
lo que ocurre aquí y ahora.

Me duele mi cabeza al escuchar las noticias
cada vez más llenas de sangre, balas y mentira.
Me duele mi mente al observar la desidia
de quienes tienen el poder de hacer algo y acaban
siempre sin hacer nada.

Me duele mi cabeza al sentir miedo,
un miedo que no es propio sino que me embarga
al pensar en quienes viven en esos lugares
dejados de la mano de la incipiente justicia.

Me duelen mis ideas al darme cuenta
de que incluso mi casa no está a salvo,
de que balacean el centro de la ciudad en la que vivo
y dejan muertos en bolsas a mitad de la calle.

Me duele el corazón porque percibo miedo,
silencio e impotencia, y me duele el no comprender
el por qué de ese silencio que es lo que hace
más pesadas las otras dos sensaciones.

Me ataca la duda de si sólo yo lo veo,
si está mal que piense que hay que hablar
en voz alta y recuperar, aunque sea con la palabra,
la libertad que debe haber en todo el orbe.

Me duele mi mente, mi corazón y mi vientre.
Sí, me duele el vientre, porque como mujer,
en el mundo en que vivimos,
puede que dé a luz a un muerto.

Me duele el vientre porque a fuerza de golpes
y martirio, en este país, puede que las
mujeres que están esperando en este momento
den a luz un muerto más.



=/


“La bala antes de la palabra” fue la frase que leí y que me llegó hasta la garganta. Me atraganté con mis palabras y cuando no tengo cómo explicar algo, prefiero que alguien que sepa cómo lo diga. “La bala antes que la palabra”, qué reflexión más certera se puede encontrar AQUÍ.


14/9/14

Sobre los Niños Héroes

Ya sé, ya sé, tengo un poco abandonado el blog. Lo que pasa es que he tenido muchos proyectos últimamente y me he sumergido en varias cosas, tantas que ahora lo resiento porque quiero escribir mis propias cosas y tengo poco tiempo para ello. En todo caso trataré de volver a la rutina de subir cuando menos una entrada cada semana, ¡que no se pierdan las buenas costumbres!


La historia que nos pintaron: los niños héroes
Por Casandra Ruiz



Sabemos que el drama épico se creó realmente a pedido del gobierno de Miguel Alemán. La anécdota es la siguiente: En 1947 el presidente norteamericano, Harry Truman, hizo una visita oficial a nuestro país para conmemorar los 100 años de Intervención estadounidense y, como muestra de “amistad” que seguramente le cayó en la punta del pie a cualquier mexicano pensante, colocó unas flores en el antiguo monumento a los Niños Héroes en Chapultepec y dijo que “un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”, ja. Muchos, al ver la escena, se dejaron llevar por la línea sensiblera del nacionalismo (Twitter lo hubiera hecho TT en dos segundos), lo que desató el repudio hacia el presidente invitado y toda su gente e incluso se supo que cuando anocheció, algunos cadetes del Colegio Militar quitaron las flores y las tiraron frente a la embajada gringa.


Para calmar el rollo y darles su Dalay mediático, el gobierno decidió usar/hacer la historia a modo. Tiempo después de la visita del presidente Truman, se dio a conocer que durante las excavaciones al pie del cerro de Chapultepec se encontraron seis calaveras que pertenecían a los Niños Héroes. La autentificación de los cráneos se llevó a cabo por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH, que por cierto también acreditó el teleférico de Moreno Valle en Puebla, que permitió daños severos a estructuras del Tajín –como el juego de pelota– al permitir los primeros festejos de Cumbre Tajín mero en la zona arqueológica, y que ha sistemáticamente extraído la riqueza del país –recordemos por ejemplo cómo se fueron perdiendo en Veracruz las famosas “Joyas del Pescador”, de las cuales sólo quedan unas cuantas que están exhibidas en el museo del Baluarte de Santiago). En todo caso, el INAH de ese entonces no tuvo los gumaros de contradecir al señor Presidente (¿y quién sí?), quien avaló el hallazgo con un decreto, explicando que indudablemente eran los restos de esos héroes.

Con todo lo ridículo que fuera que los seis cráneos encontrados juntitos bajo tierra fueran de los proclamados Niños Héroes (alguien los buscó entre los cadáveres, les quitó la cabeza y los enterró), el pueblo lo aceptó y los seis se transformaron en leyenda.

El cuento de esos bastiones de la Patria comienza con un país bajo ataque. Varios grupos bajo las órdenes de Santa Anna se habían fortificado alrededor del cerro de Chapultepec mientras que el enemigo tomaba como base Tacubaya y de paso se echaba a los “san patricios”.  El día 12 de septiembre se bombardeó el Castillo y el 13 la infantería llegó por el sur, tomando por asalto el lugar rumbo a Ciudad de México. Los seis cadetes y un palmo de la guarnición de la Academia, detuvieron durante dos días al ejército estadounidense antes de perecer trágicamente, en donde el acto más sublime, realizado por el cadete Juan Escutia, fue envolverse en el lábaro patrio y lanzarse desde las almenas del Castillo con tal de que el enemigo no tocara nuestro sagrado estandarte. La tragedia de la derrota no empañó en lo más mínimo la elocuencia del sacrificio de éstos jóvenes que prefirieron la muerte a la entrega. Bueno, eso dice el cuento.


Se dice también que el 13 de septiembre se celebra el día de las dos mentiras, porque los niños ni eran niños ni eran héroes. Esto tampoco es tan certero. No voy a discutir su nivel de heroísmo, aunque acepto que se necesita mucho valor para tomar un arma y lanzarte a guerrear, pero si acepto que no eran niños, los menores eran, cuando menos, ya adolescentes, además de que en aquellos tiempos se hacían “hombres” a una edad más temprana. Francisco Márquez y Vicente Suárez tenían 14, Agustín Melgar y Montes de Oca tenían 18, Juan de la Barrera 19 y Juan Escutia 20 años.

Cosas ciertas que se pueden decir es que, en su calidad de cadetes, no tenían la obligación de quedarse ahí con escasas provisiones, pero decidieron hacerlo voluntariamente (o a lo mejor dijeron “mariquita el que se vaya”, qué se yo), y con pertrechos militares aguantaron lo que pudieron bajo la artillería enemiga. Sin embargo, los que romantizan el momento diciendo que sólo hubo unos cuantos hombres en la batalla deberían contar mejor. Había cerca cincuenta en el Colegio, aparte de más de 800 soldados mexicanos apoyados por el batallón de San Blas, con 400 más. Al finalizar, y en cifras, se puede ver la magnitud del golpe: poco menos de 400 soldados desertaron, 600 murieron y, de los cadetes, seis perdieron la vida. Y todo contra las columnas de los generales Pillow, Quitman y Worth. Al batallón de San Blas y su comandante, el coronel Santiago Felipe Xicoténcatl, los hicieron polvo, y aunque el general Mariano Monterde, director del Colegio Militar, estuvo coordinando a sus poco más de 50 estudiantes, la batalla apenas si duró dos horas, y no los dos días que cuentan las loas. A las 10 de la mañana los extranjeros se habían hecho con el Castillo.


El momento más épico alrededor de esta historia ocurre cuando Juan Escutia se da en la madre para que los gringos no agarren la bandera. Primero, Escutia ya no era un cadete, que no es un dato importante pero sí es una imprecisión en la que la historia ha caído. Segundo, él no murió suicidándose ni estaba envuelto en la bandera, murió a tiros junto con Francisco Márquez y Fernando Montes de Oca cuando trataban de replegarse hacia el jardín botánico. La bandera mexicana de hecho sí fue tomada por los estadounidenses y no regresaría sino hasta el sexenio de José López Portillo, más de 100 años después. El mito de la bandera es interesante porque revela cómo se puede manipular la historia para volverla un canto épico. El 8 de septiembre, en la tremenda batalla de Molino del Rey, el capitán Margarito (jajajajajaja) Zuazo, miembro del batallón Mina, fue de los últimos en caer. Con la bandera del batallón logró llegar al edificio principal, allí se la enredó en el cuerpo, debajo de sus ropas, y regresó al combate. Aunque quedó deshecho, pudo salvaguardar la bandera. Esto no lo encuentran en la historia “oficial”, ni porque Guillermo Prieto escriba sobre él, ya que no convenía que se supiera para poder usarla en la conmovedora historia del niño soldado.


El sistema político mexicano manipula la historia y le niega la entrada a grandes hombres de grandes hazañas. Hoy se sabe que los seis cadetes no fueron los únicos en tomar las armas para defender México, ni siquiera para defender el Castillo. Había particularmente uno que sobrevivió, se volvió tremendo exponente del partido conservador y, a los 27 años, se volvió Presidencialísimo, aunque pobre Miguel Miramón, era una cosita de la fregada y no le fue nada bien, con decirles que un pelotón lo fusiló un martes de 1867 a las siete de la mañana… está bien que sea horario de clases pero es horrible que te despierten a esa hora sólo para morir.

Hay mucha gente que dice que buscar la desmitificación de los héroes nacionales facilita la llegada de héroes de otros lares y por tanto las invasiones culturales, pero creo que es gente que no entiende que nosotros estamos hechos de una invasión total y que, esta reconstrucción de hechos, anima a seguir investigando y conocer más sobre la verdadera historia de nuestro país, lejos de la marcada línea que nos imponen los gobernantes. Esa frase de que “el que no aprende de la historia está condenado a repetirla” ciertamente está muy dicha, pero es por algo que se dice tanto, o eso pienso yo.

Para 1952 se terminó el Altar a la Patria, ya saben, entrando por la Puerta de Leones, y ahí se depositaron los restos óseos de seis personas de las que nunca se comprobó NADA.



:]

21/4/14

Sobre la ocupación estadounidense de 1914

LA OMISIÓN QUE DEMUESTRA LAS CULPAS
O
CHORO MAREADOR DE ESOS QUE VAN Y VIENEN
Casandra Ruiz Caro

Memoria histórica es un concepto que se maneja mucho de formas erróneas, sobre todo cuando sirve para publicitar ciertas acciones pro o contra los gobiernos. El día de hoy, lunes 21 de abril de 2004, el gobierno de mi estado celebra a lo grande cien años de una de las gestas que ponen las cuatro H. por delante de su nombre, y aunque muchos sabemos de qué se trata esta fecha o simplemente con acercarnos a Internet lo descubrimos, mucha gente no tiene ni idea e irá a celebrar sin saber absolutamente nada, pero de que irá, irá. ¿Por qué? Pues porque todo este mes la SEMAR ha estado bombardeando radio y televisión con spots sobre el asunto… pero… pero hay algo raro en los anuncios… como que en ellos falta algo. A ver, veamos uno de ellos de nuevo:



Ah, pues eso es, por alguna razón ninguno de los spots dicen que es el Centenario de la Ocupación Estadounidense en Veracruz, sólo que es el Centenario de la Gesta Heroica. No quieren mencionar a los cuates del norte, no les vaya a caer un obamazo.

Lo bueno es que más o menos reconozcan el apoyo de los civiles, hay que recordar que Huertita se fue con el grueso de hombres armados y con la orden de que quienes se quedaran desalojaran a primeras horas la mañana siguiente. Dicen (dicen eh, y las malas lenguas así que no les hagan mucho caso quienes son patrioteros de corazón) que esto ocurrió porque Huerta, a quien había desconocido Mr. Woodrow Wilson (nunca entendí por qué chingaos importaba que el presidente gringo reconociera o no al mexicano), había pactado la entrega del puerto e incluso hablan de que se había planeado hacer una base aquí mismo para que Wilson aceptara seguir apadrinando a Huertita. Pal caso que todos se van y… ¿quiénes quedan entonces? ¿Por qué empieza la batalla (que guerra no fue, más bien fue una ocupación en la que el bando local no tenía posibilidad desde el principio)? Pues los hombres de armas tenían sus órdenes de alejarse de los estadounidenses y dejarlos hacer en libertad, pero no las demás personas, y fue un gendarme común y corriente quién vio de pronto salir sendas filas de soldados con su típico uniforme verde y sin dudarlo disparó contra el enemigo. Claro, la historia oficial dice que nuestro amigo estaba en servicio y que murió como un héroe, pero de nuevo las malas lenguas dicen que el cuate había acabado su guardia a media noche y desde entonces estuvo tome que tome en la famosa Flor de Lis, de pronto sale, ya en la mañana, y lo primero que ve son cientos de soldados americanos. ¿Qué hace? Pues dispara y muere. Lo que a la historia oficial se le olvidó maquillar fue que el registro de dónde se encontró el cuerpo del gendarme Aurelio Monfort sigue siendo justo afuera de La Flor de Lis. En todo caso se reconoce en él al primer héroe del día por ser el primero en disparar contra el enemigo. A mí me parece estupidez, a todos los demás heroísmo.


Pero ya me fui bailando por otro lado, lo que quería decir era que como la mayoría de los que tenían balas no estaban fue precisamente la sociedad civil la que salió a la defensa de su ciudad. La sociedad civil y otro cuate que también había estado de briago toda la noche, me refiero al artillero José Azueta, perteneciente a una rancia línea de combatientes y oveja negra de la misma. En todo caso ya todos se saben la leyenda de Pepe, lo hirieron, como los gringos vieron su desempeño chingón en la batalla el comandante Frank Friday Fletcher le manda un cirujano y éste con un gesto se niega y dice que prefiere morir a ser atendido por un enemigo de su patria. Otro acto que me parece estúpido y a los demás heroico… comienzo a pensar que no me entran los actos de heroísmo. Y bueno, la leyenda negra que dice que estaba todo envalentonado desde el principio por tanto chupe y que el alcohol en su sangre no dejó que ésta coagulara bien y así se desangró hasta la muerte.

Desde luego que reconozco los actos de valentía de muchos otros personajes, por ejemplo el carpintero Andrés Montes Cruz que dio muestras de una bravura tremenda. Martínez Perea pudo haber escapado fácilmente, pero regresó tras poner a salvo a su familia y enfrentó al enemigo con todo lo que tenía; un hombre valiente que defendió la ciudad que había adoptado pese a ser hijo de españoles. Hay muchos nombres que se vuelven dignos de mención en una batalla, y me parecen el doble de importantes los llamados “voluntarios”, que por sus propias creencias decidieron ir a las galeras y tomar armas y parque para proteger tierras, familias y, seguramente algunos, por la firme idea de que la Patria es primero.


Los soldados estadounidenses invadieron las calles de la ciudad y puerto de Veracruz sin mediar una declaración de guerra oficial, que es lo “legal” en éstos casos. Y ni siquiera por ello se mencionan en los comerciales de la celebración. Celebremos a los héroes veracruzanos. ¿Por qué héroes? Porque defendieron su ciudad y su patria… pero parece que nadie pregunta de qué o quién la defendieron, contra quién pelearon. La SEMAR, a propuesta expresa del gobierno del estado (y quién sabe si del federal), ha propuesto como enemigos muros de humo y soldados de viento, sin patria para no mencionar enemigos ni herir susceptibilidades. Sólo me queda esperar que ésta semana los maestros de historia sirvan de algo en las aulas y que, desde luego, durante la ceremonia se dé a conocer aunque sea la parte novelada de la historia, esa que nos cuentan para dormir y adormecernos pero que, al menos en parte, señala a aquellos que una mañana de martes desembarcaron en nuestra tierra y causaron muchas, muchas bajas. La omisión que se hace de la nacionalidad enemiga habla de muchas cosas, pero que no hable de los ciudadanos comunes, hay que informarnos, no para guardar rencores contra gente que ya ni existe en este mundo, sino para estar informados y entender por qué y para qué se hacen las cosas. Una de las frases muy choteadas pero con la que siempre he estado de acuerdo es esa que dice que quien no aprende de su historia está condenado a repetirla, la historia nos ha enseñado eso claramente, pero de nada sirve si no la conocemos. ¡CELEBREMOS SIEMPRE, PERO SEPAMOS POR QUÉ!




=!


18/3/14

XX Aniversario Luctuoso de Luis Donaldo Colosio

SOBRE ENEAMIGOS, TRAICIONES Y FALSA PLURALIDAD DEMOCRÁTICA
Casandra Ruiz Caro


Hoy llegó a casa una atenta invitación de Fuerza Veracruz A. C. para conmemorar el XX aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio, con un breve escrito que ensalzaba las bondades y la lucha del político para sacar a México de su miseria. También diversos medios han estado reproduciendo una y otra vez el famoso discurso que supuestamente lo separaría de su padrino Salinas. Y en esta noche de no poder dormir, me pongo a pensar por qué la gente no se da cuenta de que es muy conveniente, muy oportuno, que Colosio haya pronunciado un discurso como el que dio en el Monumento a la Revolución, cuando los tratados con el EZLN estaban todavía frescos y la opinión pública seguía con ellos ("Yo veo un México de comunidades indígenas que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, dignidad y progreso..."). En vez de verlo conveniente para don Carlos Salinas (a quien se dibuja como un Don Corleone mexicano), lo ven mal para él, como si se estuviera separando realmente de la línea del señor presidente cuando hasta unos minutos antes de dar el jodido discurso eran amiguis amiguis. En vez de notar cómo ese discurso devolvió la poca fe en un partido que estaba en las últimas y que todo mundo odiaba gracias al regente del país (y a muchos más, pero es el pelón el que era culpado en ese entonces), la gente lo idealizó y lo hizo un héroe, un mártir y qué se yo qué más. La muerte del hombre también funcionó como una enorme cortina de humo para varias cosas y además dio el gane a la presidencia a un pelagatos que abriría la supuesta "pluralidad" en las elecciones.

La gente se piensa que el asesinato de Colosio cerró las puertas al PRI para que el PAN pudiera entrar de par en par a Los Pinos (sacando a la aburrida Nilda e instalando a la horrenda Martita), pero para aceptar el Tratado de Libre Comercio USA había pedido unas elecciones competitivas y la pluralidad democrática, prometidas por Salinas y "cumplidas" (ese era su lema: Me comprometo y cumplo -que más bien suena a amenaza-) con ayuda de sus buenos nexos con el PAN, donde todos tienen cola que les pisen (y en general, todo político tiene) y promoviendo al ilustre, despistado, narcisista, rollero y rancherón: Chente "el Zorro", empezando un trato bisexenal en donde se acordaba que el segundo presidente panista promovería arduamente un nuevo gobierno priista... aunque no creo que hubieran sabido la enorme animadversión que todo el pueblo sentiría por ese segundo presidente que, ya que hace poco pasamos navidad, y acordándonos de sus dos aficiones principales, podemos llamar: Felipillo, "el soldadito de la nariz roja".

En todo caso, Felipillo sí que hizo promoción al guapo de la cuadra, incluso más que a su propio candidato, un pobre Cordero que al final fue hecho de lado por una chipona... digo, chipena... digo, Chepina. Pero lo más importante fue que desquitó su ira contra un viejo contendiente chachalaquero que por más que quiso nomás nunca la hizo, con fijar sus esfuerzos contra él le hizo un enorme favor a cierto copetudo que pugnaba por triunfar con la bandera del viejo partido.


El resto es historia, el Tratado de Libre Comercio le compró dos sexenios a un partido que se podría dejar manejar si no se afectaban sus intereses económicos y se les hacían algunas concesiones, la pluralidad y las elecciones competitivas siguen hasta ahora (aunque claro que nadie cree que lo competitivo cuente si se va la luz a la hora del conteo o los zetas te coartan para votar).

Sí, mataron a Colosio a la mala, pero él nunca fue contra la corriente, es más, dicen las malas lenguas que el mismo Salinas aprobó el discurso, como siempre lo había hecho.


- ¡Asu! ¡Me encanta! Ya hice una mega historia de la nada. Ya ven que sencillo es cuentear e inventarse cosas... ¿o no? XD Con razón hay tantas conspiraciones, salen en un dos por tres de la cabeza de una persona... ¿cierto? Es eso o a lo mejor, si lo piensan, si ven las conexiones y checan las notas de la época, pueden darse cuenta que en realidad todo eso tiene mucho sentido… o eso digo yo.



=O

26/9/13

¿EDUCACIÓN MORAL EN LOS TALK SHOWS?


Casandra Ruiz Caro


Condenar la televisión sería tan ridículo como excomulgar la electricidad o la teoría de la gravedad.
Federico Fellini

El problema es que la televisión amalgame y convierta en papilla informe la realidad, la ficción, lo fundamental, lo secundario, el divertimento y la reflexión.
Jean Renoir



“¡Que pase el desgraciado!”

¿Quién, en la actualidad, no conoce estas palabras? ¿Quién no ha escuchado hablar de Laura Bozzo o de Rocío Sánchez Azuara y sus programas en vivo? ¿Quién nunca vio un programa de Niurka y su horrible forma de llevar un show televisivo? Pues bien, el que haya dicho “Yo” al responder alguna de estas preguntas cuasi existenciales es alguien que ha escapado del mundo en los últimos años, o al menos de la llamada “caja tonta”. La verdad es que la forma de vida actual no podría funcionar de la misma manera sin la tecnología, que incluye las televisiones (ya viejas desde este punto de vista). Desde su aparición, la televisión se ha vuelto el mass media por antonomasia y es la que permite que miles y miles de horas de programación lleguen a todas las casas. Y es que hay que ver que actualmente las familias pueden no tener que comer, pero seguramente tendrán al menos una televisión en sus casas. Como medio masivo por excelencia, la televisión forma a los jóvenes que la ven y “educa”, para bien o para mal, a la mayoría de quienes la observan puesto que, los televidentes, no hacen una lectura crítica y objetiva de los programas que muchas veces rayan en la exageración y el ridículo o que juegan con los estereotipos, como las telenovelas. Es en este ambiente de ansiedad televisiva que aparecen los llamados talk shows o programas de entrevistas, que comenzaron, desde luego, en nuestro vecino del norte.


Remontémonos ahora a los años sesenta: en los Estados Unidos de Norteamérica dos Kennedys de alto rango son asesinados; la Unión Soviética lanza al primer hombre al espacio; se construye el muro de Berlín; los Beatles nacen y llegan al culmen de su fama; tiene lugar la guerra de Vietnam; mueren Malcolm X y Martin Luther King; asesinan al Che Guevara; levantamientos estudiantiles alrededor del mundo; matanza de Tlatelolco; y se llega a la luna mientras Woodstock pone al mundo a bailar. Y en la televisión, además de verse el alunizaje, se presenta El show de Phil Donahue, ahora llamado El show del Dr. Phil, este programa comienza con un nuevo estilo que consiste en compartir información “interesante” e “inteligente” y en cuestionar y ventilar cuestiones populares diversas. En los años sesenta y ochenta estas tendencias se desplazan hacia las confesiones de celebridades y la destrucción de tabúes; ya en los noventa se decantan por revelar secretos de otras personas y hacer denuncias ciudadanas. Todas estas formas siguen vigentes a la fecha pero en programas de diferente índole, hay programas especializados en los secretos de la farándula, hay otros que comparten información sobre el cuidado de los hijos y la salud; y también están los programas que buscan desentrañar casos de maltrato social de formas claramente exageradas y populistas. Estos últimos son, por cierto, los más populares en nuestro México.

En 1997, en Perú, surge un programa de 60 minutos llamado Intimidades, que mostraba diversas temáticas sociales como el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, el adulterio y la drogadicción. Claro, denominando seriamente sus capítulos con títulos como: Mi papá me vende por drogas, o Por culpa de mi hijo perdí a mi hombre. Este programa, si, fue el primero en lanzar como conductora a la ahora famosa Laura Bozzo. Su programa duró poco y dio paso al famoso Laura en América que de pronto llegó a un éxito increíble en su país y que poco tiempo después llegó al nuestro. Antes el show de moda era Cristina pero ahora había llegado Laura con sus temas escandalosos que la llevaron a estar en uno de los programas más vistos del 2000. Después de Laura llegó el primer programa de esta índole completamente mexicano, Cosas de la vida, con Rocío Sánchez Azuara a la cabeza y, para variar, con temas escandalosos como: Por culpa de mi madre soy una maldita, o Mamá, perdóname, aquí está tu nieto; programa que sigue al aire en la televisora del Ajusco.


Ahora, lo extraño en este caso es cuando se habla de “educación” (como lo hice en el primer párrafo), sosteniendo que este tipo de programas puede ser de utilidad a causa de un déficit de una adecuada instrucción moral en el hogar. Como dice en el ensayo La TV como educación moral para el ciudadano democrático de Antonio Linde Navas, catedrático y doctor en filosofía de la universidad de Málaga, los shows televisivos, como los talk shows, deberían ayudar realmente puesto que

[…] los dilemas exponen a los participantes al contraste de sus opiniones y argumentos. Enriquecen la experiencia social de los sujetos, el trabajo y el trato dentro del grupo de discusión. Se trata de un instrumento que contribuye a la educación de la ciudadanía para afrontar críticamente los conflictos morales que se presentan en las sociedades abiertas y pluralistas.

Releyendo bien estas declaraciones del filósofo español, pienso que los shows que transmiten en su país tendrían que ser totalmente diferentes a los que se ven en México, pero incluso él debe aceptar que esa clase de espectáculos acaban convirtiéndose en “pura bronca barriobajera”. No puedo creer que los dilemas expuestos en los talk shows sean de algún valor importante o que al mostrar en público los secretos e intimidades de las personas se llegue a entender verdaderamente el conflicto moral que hay detrás de la sociedad mexicana. En cambio pienso que la moralina barata que se ofrece en estos programas televisivos no ayuda más que a dar por cumplidas algunas de las diez estrategias de manipulación mediática que tan bien enumera Chomsky, empezando por la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica de inundar de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es  indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales en la vida política, tecnológica y científica, ya no digamos del mundo, simplemente de la propia comunidad. También encontramos que esta moralina barata apela a utilizar mucho más el aspecto emocional que el aspecto crítico-reflexivo; así, obviando el análisis racional se abren las puertas al inconsciente para plantar semillas de ideas, miedos, temores, o hasta para asentar comportamientos.

No doña Carmelita, casi pero todavía no.

Así, diría que en la televisión, y sobre todo en este tipo de programas televisivos, lo que hay, más que una “educación”, es una inducción. Se induce a las personas a entender, desde el punto de vista de la televisora, lo que está bien y lo que está mal. Allí lo más importante es aprovechar los recursos que se tienen para hacer a los televidentes víctimas de la mediocridad, hacer  que se respete una autoridad que a veces ellos mismos no respetan, que no seas competencia para los negocios que ellos manejan y que se mantengan esperando, esperando y gastando su tiempo observando un programa y pensando que así como se resuelve el problema de la persona en cuestión se podrían resolver sus propios problemas, con las soluciones llegando como caídas del cielo. Por supuesto, este tiempo que se gasta en darle raiting a TVAzteca, Televisa, UniCable o cualquier otra televisora, se podría utilizar en hacer algo emprendedor, crear una empresa, buscar trabajo, o al menos pasar tiempo de calidad con la familia. Estos programas sólo dan paliativos a las personas que se presentan en ellos y con eso pretender que se curan todos los males del país como la miseria, las drogas, el secuestro, la violencia intrafamiliar, etc. El aspecto emocional corta con la realidad y evita que se vean claramente los intereses que se encuentran detrás de estos programas y que definitivamente no permitirían que hubiese una educación, como tal, dentro de la televisión, ya que se busca hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. La educación de las clases sociales bajas tiende a ser de la peor calidad, muy pobre y mediocre para que así se haga más grande la brecha entre pobres y poderosos para poder seguir manipulándolos. Teniendo a la gente apen**jada frente a esos programas que prometen ayudar a la clase más necesitada se evita que éstos exijan sus derechos y cada vez se crean más de estos talk shows en vez de que se haga un programa de gobierno justo y que permita buenas remuneraciones para no simplemente sobrevivir, sino tener una vida.


Decía Groucho Marx que la televisión era muy educativa, cada vez que alguien la encendía él se iba a otro cuarto y abría un libro. Al final la decisión de ver un talk show es del televidente, pero sería interesante que lo hiciera cuestionándose todo cuanto viera, eso le permitiría una lectura crítica y correcta de la información que se le ofrece y así al menos ejercitaría esa habilidad y podría decir realmente a qué persona se refiere Laura cuando dice: ¡Que pase el desgraciado!

Bitch please! No puede haber más como yo, sólo yo.



=)

FUENTES:


  • Linde Navas, Antonio. "La TV como medio de educación moral para la ciudadanía democrática". Comunicar31 (2008).
  • Talk Show. 2011. Consultado: 14 de mayo de 2011 <http://es.wikipedia.org/wiki/Talk_show>.
  • “Mamá, perdóname, aquí está tu nieto". Presentadora: Rocío Sánchez Azuara. Cosas de la vida. TVAzteca, México D.F., 13 de mayo de 2011.

25/8/13

Initium sapientiæ timor


"No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor."



La frase anterior es del prolífico Alejandro Dumas, conocido sobre todo por ser el creador tras Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo. Dumas estaba en lo cierto, el miedo aparece de la nada, del desconocimiento, es el efecto de lo inimaginable, y si sólo imaginamos lo que conocemos, el tópico se vuelve un círculo algo rebuscado. La salida segura, aunque no tan sencilla, de ese círculo nos la ofrece nuestra característica única como seres humanos (al menos eso queremos creer): el razonamiento.

Como seres "racionales" que somos, el entendimiento brinda una escalera al agujero negro en el que nos mantiene la ignorancia, el miedo, que en este contexto incluso pueden manejarse como sinónimos. Pero el miedo puede provocar dos tipos de reacciones, en las que se pueden dividir los seres humanos. Están los que se paralizan tanto que apenas si respiran, y poco a poco se vuelven esclavos del temor. Los otros, los que esperamos que sean mayoría, son a quienes el miedo los hace correr, avanzar, buscar cómo detener ese pánico que nos invade por culpa de lo ignoto.

Éstos últimos son quienes ejercen su "don", razonan lo que les causa espanto y, dependiendo de su experiencia y (un poco) de su imaginación, formulan una explicación lógica que les tranquiliza y les permite, si bien no evitar por completo las cosas malas, si tener una pauta para averiguar cada vez más hasta lograr un control del asunto. Así es como fue evolucionando el pensamiento, del saber mágico al conocimiento *semicientífico, baste recordar como al principio se explicaba el paso de las estaciones como producto de dioses a los que había que rendir ciertos tributos para apaciguar y así hasta que llegamos a la época actual.

Así que como vemos es el miedo el que logra poner las cosas en movimiento, el que activa nuestras ideas y nuestra comprensión del mundo, y también es el culpable de tanta gente subyugada por la idea de que el otro puede hacerles cosas terribles, por el estatismo que causa en muchos, aún hoy en la era de la información, el miedo y el maltrato de humanos hacia su propia especie.

A grandes rasgos, esta es la explicación del título de éste nuevo blog y quiero que sea un espacio en donde se puedan expresar ideas, conceptos, anécdotas, y de donde se deriven conocimientos de todo tipo, desde el más básico hasta alguna curiosidad científica. No es algo ambicioso a lo que aspiro, es simplemente tener un lugar en el cuál poder escribir los debrayes de la mente, de los cuales a veces escapa un chispazo de sabiduría.


=)



* Un conocimiento científico al 100% sólo lo podría lograr alguien desprovisto de influencias externas a cierto experimento u observación realizado y así dar un comentario objetivo del asunto, desde que somos sujetos y por lo tanto subjetivos, el conocimiento científico, es decir, el conocimiento objetivo no existe, es por eso que me refiero a él como semicientífico.